Diez medicamentos para incluir en tu próximo viaje

Primero, quiero dejar claro que no soy una big fan de los medicamentos sobre todo después de haber tenido hígado graso luego de haber pesado más de 10 kilos de lo que peso hoy y por haber ingerido una cantidad absurda de Lariam (para prevenir la malaria) durante el año que viví en Kenia.

Segundo, soy una férrea defensora de la buena alimentación y nada reemplaza el estar activa, alimentarme saludable y evitar el azúcar a toda costa considerando que soy un poco adicta (un poco harto adicta) a ella. Sin embargo, esto no evita que me enferme del estómago sagradamente vez que me voy de viaje.

Tercer punto, y con esto termino la intro, no soy médico y claramente hay medicamentos que se deben tomar estrictamente bajo supervisión.

Sin más perorata, enlisto los 10 que nunca debiesen faltar en la mochila de un viajero:

  1. Pastillas de carbón: Para cuando necesites hacer una excursión pero no dejas de ir al baño (no solo por el llamado de la naturaleza habitual sino que realmente no puedas parar de hacer la número 2).
  2. Loperamida: Si las pastillas de carbón no surtieron efecto frente a la inminente explosión, la Loperamida es capaz de curarte eficazmente en menos de 2 horas.
  3. Paracetamol: Principalmente para bajar la fiebre y para disminuir los síntomas del resfrío.
  4. Ibuprofeno: No es mi favorito pero es bueno tenerlo a mano por si acaso. No lo recomiendo tomar si tienes dolor estomacal (menos si tienes gastritis).
  5. Aspirinas
  6. Omeprazol: Una que sufre de reflujo, sirve montones. Sin embargo, es un medicamento que se puede usar solo bajo supervisión médica y no siempre. Por ejemplo, yo tomo uno una hora antes de salir a comer con amigos y cuando sé que voy a tomar una copa de vino o que comeré alimentos muy condimentados (va a ser bien handy ahora que ande por India).
  7. Viadil: Es un antiespasmódico.
  8. Clotrimazol: Si andas de paseo y sin darte cuenta te contagiaste con los seres que hacen crecer a Mario Bros (sí, los honguitos), un antifúngico es la mejor opción.
  9. Vitamina B12: Por si comes poco o nada de carne, como yo, y te sientes cansad@ o decaíd@, es probable que sea porque te falta de esta vitamina. Obviamente, es bueno hacerse un examen para descartar anemia pero, si sabes que no tienes (como es mi caso) pero aún te sientes cansad@ por nada, es bueno probar con la B12.
  10. Anti ácidos.

Creo que no está de más decirles que todos estos medicamentos tienen sus restricciones y, obviamente, debiesen consumirlos bajo supervisión médica o al menos leer las contraindicaciones de cada uno. Nunca sabes si podrías ser alérgic@ a alguno de los compuestos o si lo puedes mezclar con algún otro que estés tomando.

Me despido con el sonido de New Order, “Blue Monday”.

*La de la foto es una simpática chinita afuera de un restaurante que invita a cenar a los transeúntes en pleno Chinatown en Toronto. No tiene nada que ver con el post pero, para ser honesta, no hay fotografías atractivas de fármacos.

 

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