Llorar cuando vuelas

Hace algunos años tuve una mala experiencia volando desde Eilat a Tel Aviv (Israel) y, desde entonces, no disfruto mucho de volar (that’s about to change!).

Para mi vuelo Toronto – Paris (teníamos escala en Paris de camino a Delhi) no fue la excepción. Tenía todas esas aprehensiones de volar, creo que entre más lo decía más miedo me daba (es momento de dejar de decirlo tanto at loud). Antes de partir escuché un poco a Morrisey y tenía listo mi tema favorito de Pet Shop Boys, “Domino Dancing, para cuando despegáramos (me imagino en una pista ochetiñoña bailando con sus grosos “mom jeans” y una polera roja con la cara de Mario Bros estampada en pixeles).

Cuando el avión dejó de tocar la tierra, empecé a llorar. No de miedo. De pura felicidad. “Al fin, al fin, al fin”, pensaba. Después de agotar a mi familia, amigos y colegas acerca de este viaje, al fin podía hacerlo.

Estuve 4 años endeudada hasta las patas, de puro pelotuda. Durante esos años planeaba los lugares que visitaría cuando terminara de pagarle al banco de logo rojo, guardaba fotografías en mi celular de palacios milenarios del Rajastán, tenía imágenes de personas celebrando Holi como fondo de pantalla en la laptop, me armaba listas de canciones de Bollywood y me aprendí los nombres de grandes figuras de India (cuyos nombres apuesto que muchos hispanoparlates no podrían pronunciar), además de fallidamente intentar aprender sánscrito e hindi (algo sé! Tampoco es que no me haya quedado nada). Todo con el objetivo de mantenerme motivada cada vez que tenía que hacer un trabajo del que no estaba disfrutando tanto; aquellos trabajos de los que no disfrutaba nada los descartaba al poco tiempo, excepto en uno del que me desvincularon (una forma bonita de decirte “no te queremos en esta empresa, ándate, porfa”).

Afortunadamente mi trabajo final antes de partir a Canadá me gustaba mucho, pero siempre hay algo que no tienes tantas ganas de hacer. “Fran”, me repetía una y otra vez, “hazlo por India”.

Ahora, cuando despegaba de Toronto donde viví los últimos 11 meses, ya estaba libre de deudas porque, a pesar de haber pagado hace más de un año, cruzar el Atlántico nuevamente lo hacía más real que nunca, más real que esa calurosa tarde de verano en Santiago saliendo del banco con una nota en mis manos en la que no aparecían más cuotas por pagar.

Una vez hablando con una amiga muy querida, la Coni, le pregunté qué sentía porque se iba a casar y me dijo “creo que voy a llorar cuando esté de camino al altar” y luego agregó “te va a pasar lo mismo, quizás, cuando te cases”. Y yo le respondí: “No, Coni, eso me va a pasar cuando pise India”. Bueno, pasó nada más salí de Toronto. Lloré como María Magdalena por todas esas veces que lo dije, “me voy”, lloré por todos esos años, lloré porque este es el segundo sueño que cumplo: primero fue África. Ahora, India. Y lloré porque sentía que iba a explotar. El miedo a volar desapareció instantáneamente.

Así que les digo a todos: hey yo! Los sueños sí se cumplen! A todos los que digan lo contrario, les digo lo siguiente: espero no verlos JAMÁS en la tierra donde yacen las cenizas de aquellos que se quedaron en el “me encantaría”, “yo lo hubiese hecho, pero” y los puntos suspensivos. A todos ellos les digo, además, que ojalá no le sigan transmitiendo su enfermedad de negatividad y envidia a otros porque es un poco contagiosa y me aterra vivir en un mundo de desesperanzados. A los que sí saben que los sueños se cumplen, les digo “come on and join this freakin’ awesome ride with me!”.

A esos, mis amigos en la distancia cibernética (y, por supuesto, en la real porque solo me rodeo de los últimos), los dejo hasta el próximo post escuchando “Life on Mars?” de David Bowie.

Bonus track: Aterricé en Delhi escuchando “Twilight”.

Nota 1: este post lo medio escribí mientras sobrevolaba el Atlántico, true story.

Nota 2: una se pone más creativa con endorfinas en el cuerpo, pinky promess.

Nota 3: llegué a disfrutar de las turbulencias!

Leave a Reply

Fill in your details below or click an icon to log in:

WordPress.com Logo

You are commenting using your WordPress.com account. Log Out / Change )

Twitter picture

You are commenting using your Twitter account. Log Out / Change )

Facebook photo

You are commenting using your Facebook account. Log Out / Change )

Google+ photo

You are commenting using your Google+ account. Log Out / Change )

Connecting to %s