Qué hacer si tienes malaria: mi experiencia en Livingstone, Zambia

Livingstone, Zambia, enero de 2010. Crucé la frontera desde Botswana, sintiéndome un poco cansada luego de estar unos días de safari en el Okavango Delta. Estaba cubierta en picaduras de mosquitos pero, a esas alturas, era normal. Además, estaba tomando las pastillas semanales que prevendrían la malaria. ¿Qué podría salir mal? Bueno. Que me dio malaria.

Había cruzado la frontera de Zambia con Botswana, y ya estaba en Livingstone preparando mi salida al día siguiente para visitar las Victoria Falls. Ahí estaba yo en una feria en Livingstone negociando precios con un vendedor cuando, a los pocos minutos, me sentí rara, como si me estuviese dando un enfriamiento estomacal. Mi primera reacción fue pensar que había sido alguna comida porque una es fanática de la comida callejera y siempre me enfermo del estómago por querer probar cosas nuevas en la calle. Ahí estaba, en medio de la feria, sintiéndome como que el cielo se iba a caer, y le pedí a una chica que estaba haciendo trabajos de peluquería, si me podía prestar el baño. Luego tomé un taxi camino a mi hostel. De ahí todo es bien confuso porque aluciné varias horas antes de ir a un doctor. Volaba en fiebre.

Ardía con cerca de 40 grados, la pieza estaba oscura y yo seguía pensando cómo, si había tomado paracetamol, me seguía subiendo la fiebre. Y pensaba también que cuando saliera de esa fiebre, nunca más iba a comer en la calle, y entre medio pensé en extraterrestres y en sobrevolar Livingstone en un OVNI. Hasta que me llevaron a la consulta más cercana donde una mujer a la que llamé “Big mama” me inyectó algo que bajó la fiebre en cinco minutos, y que me dejó tremendo moretón en las pompis. Al cabo de 5 minutos vi a un doctor que tomó algunos exámenes pero que supo, en cuanto me vio, que tenía malaria.

“¿Esto no es enfriamiento?” pregunté bien incrédula. “No, tienes malaria”, me dijo el médico. “Toma estos antibióticos por cinco días, la fiebre va a volver pero vas a estar bien”. Y así fue. La fiebre volvía cada 10-12 horas por los siguientes tres días, hasta que dejó de llegar.

En síntesis, sí puedes enfermarte de malaria aún tomando pastillas. Acá 5 consejos para ser más cuidadosa cuando viajes a países donde hay malaria (y que yo apliqué estando por segunda vez en África):

  1. Usa ropa ligera que cubra la mayor parte de tu cuerpo, sobre todo estando de safari o en zonas pantanosas (donde hay más mosquitos).
  2. Aplica repelente de cuerpo, sobre todo en las tardes cuando hay más mosquitos (cuando el sol se esconde, los mosquitos salen).
  3. No uses perfume porque atrae mosquitos.
  4. Usa malla para cubrir la cama o el espacio donde estés durmiendo.
  5. Asegúrate de cerrar puertas y ventanas cuando el sol se está escondiendo.

Celebré mi recuperación arriba de un tren saliendo en dirección a Zanzibar, con un grupo de extranjeros con quienes nos llamamos “The Tazara Team” en honor al nombre del tren que nos llevó desde Zambia hasta Dar es Salaam cruzando casi todo Tanzania en casi 5 días.

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